Es posible evitar el celo en las mascotas

PetClubCR – Perros y Gatos de Costa Rica

El celo es el periodo temporal en el que una hembra está receptiva sexualmente. Durante esta etapa ocurre la ovulación. A la larga, los efectos provocados por las hormonas sexuales pueden traer problemas para los propietarios de animales y para el animal en sí, y por ello la mejor forma de evitarlos es la castración del animal.

Esto acarrea ciertas consideraciones éticas que cada tutor tiene que plantearse ¿merece la pena trastocar el ciclo biológico del animal? ¿Cuáles son los pros y los contras de la castración? Las respuestas dependen, sin duda, del bienestar animal por encima de todas las cosas.

El celo produce cambios físicos y comportamentales

El celo ocurre en las hembras: sus ciclos de ovulación son largos y regulares a lo largo del año. Al contrario de la creencia popular, los machos no pasan por el celo, lo que puede ocurrir es que se muestren más nerviosos y agitados (sobre todo si no están esterilizados) si hay hembras en celo en los alrededores.

El celo en perras

Durante el celo o estro la hembra acepta la monta y la facilita apartando la cola cuando se acerca un macho. Otros signos visibles son el crecimiento de las mamas y la hinchazón y sangrado de la vulva.

Los problemas más frecuentes que aparecen en perras provocados por los cambios hormonales del celo son:

  • Cambios en el comportamiento. Agitación, agresividad, búsqueda del macho, inapetencia…
  • Embarazos no deseados
  • Embarazos psicológicos
  • Pseudogestación
  • Tumores de mama, ovarios o útero
  • Piometras o infecciones uterinas
Perra gestante

El celo en gatas

Al contrario que las perras, que presentan un celo cada seis meses aproximadamente, las gatas tienen una sucesión ininterrumpida de celos, en los que puede copular con varios machos. Las gatas no presentan cambios físicos tan aparentes como las perras, pero aún así es fácil reconocer cuándo está en celo por su comportamiento.

Te puede interesar  Cómo ayudar a un cachorro a dormir toda la noche

Se muestran más activas, con más apetito, toleran a los machos, maúllan más y pueden marcar  territorios frotando su cara contra los objetos. Además, pueden mostrarse más afectuosas con las personas de su entorno y adoptar posturas extrañas como pegar el pecho y vientre al suelo.

Los problemas derivados del celo son los mismos que ocurren en perras.

Cómo evitar los celos en las mascotas

El mejor método para evitar los celos en las mascotas es la castración, que consiste en una cirugía realizada para extirpar las gándulas sexuales. Eliminando estos órganos, no se producen los cambios hormonales que propician los cambios en la fisiología y comportamiento del animal.

Evitar el celo en perras y gatas

Muchos propietarios son reticentes a la cirugía por miedo a perder a su mascota bajo la anestesia general, pero las pruebas prequirúrgicas que se recomiendan previamente a la cirugía son claves para saber cómo va a reaccionar el animal.

En el caso de las perras y las gatas la cirugía es similar: mediante una incisión en el bajo abdomen se retiran los órganos sexuales y los celos desaparecen.

Artículos relacionados

Respuestas y Comentarios